domingo, 12 de marzo de 2023

LXXXIII

Hoy, en el umbral de la madrugada, te recuerdo. Por las esquinas de esta casa te nombro, busco en el aire viciado de la primavera el olor de tu sudor. Pero estoy solo, atado a mis cadenas, y ya no ladro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

XCII

Hay un ancla en ciudad del ámbar que me obliga a detenerme cuando paso cerca suyo. Aquí pasé largas tardes rumiando la última llamada, el ve...