sábado, 6 de abril de 2019

LVIII

Rompí los muros del silencio con tu nombre. Descarné espejos en la madrugada; ebrio, animalecido, supe incendiar la distancia para volver a nombrarte.
Para probar, una vez más, tus labios, me dediqué a escribir tu nombre en la resaca de las olas.

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