Me descubrí guardándote. Era joven la noche y largo el desencanto, mucho había perdido voluntariamente. Estaba contra el rincón, asombrado de permanecer en este espasmo de oscuridad, abrazado sin ganas a la vida.
Todo lo he despotricado, sobre todo he vertido mi opinión y mi veneno. Esta herida de distancia y de silencio es cuchilla que al traspasarme, uso de arma y de cayado
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