lunes, 7 de agosto de 2017

XXXVII

¿Sabes lo que es caer desde un tercer piso, el corazón en la mano, y la esperanza astillada en los bolsillos? 
Así me sentí esa mañana, mientras fumaba el último lucky strike y miraba el cielo de Simojovel. En la cancha a mis espaldas, un montón de críos correteaban despreocupados entre gallinas y cerdos desnutridos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

XCII

Hay un ancla en ciudad del ámbar que me obliga a detenerme cuando paso cerca suyo. Aquí pasé largas tardes rumiando la última llamada, el ve...