lunes, 7 de agosto de 2017

XXIX

En Simojovel se incendió el último cigarro en tu nombre. Desde una loma plagada de chiquillos, con el corazón vapuleado alcancé a fotografiar el horizonte: el imponente Itzantun y su valle.
Tres días antes, marqué por última vez tu número celular para romperme.

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