domingo, 6 de agosto de 2017

XX

La vasta coloración de la tristeza, el nudo en la garganta del pasado cuando alguien menciona tu nombre, todos los insectos atravesados por los alfileres de tu beso, la carne herida que reposa al sol como esperando el apareamiento de las moscas para dar paso a la putrefacción. 
Te recuerdo así, con el vago horror de lo sagrado, con la ternura a flor de piel, incapaz de correr o de acercarme a todo lo que fuiste mientras fuimos.

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