domingo, 6 de agosto de 2017
V
Mira, es poco lo que puedo decir a la distancia. Los calendarios se esfuman y yo con la copa de tu ausencia en una mano. Los ocasos se repiten, y sólo hay inapetencia.
Algunas noches supe volver a dibujar tu silueta en el sueño, a oir tu voz repitiendo esa frase tuya.
Pero mírame, estoy entero. Tal cual quedé tras la separación. No hay mutilación en este cuerpo que te levantó altares en cada orgasmo. Ni heridas. Sólo me queda este masticar tu nombre, rumiar sus sílabas como una bestia en descampado.
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