lunes, 7 de agosto de 2017

XXVI

Hablar de ti es abrir la puerta a la jauría de recuerdos, que todo se trastoque en la memoria. Vuelvo a un punto donde no hay otra cosa que el presente en el que suceden al mismo tiempo todas las cosas que vivimos juntos: sin pasado ni presente, vuelvo a cargarte infinitamente para cruzar un charco antes de tus aretes vegetales; otra vez descubro el puerto para descubrirte, vuelvo a abrazarte con el nerviosismo de las primeras horas, aspiro por primera vez el aroma de tu cuello, y tiemblo.

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